viernes, 23 de noviembre de 2007

De lo que no cuesta, llenar la cesta


Existen dos tipos de periodistas cercanos al poder, heliotrópicos podríamos decir, y que en las épocas de gobiernos de izquierdas se multiplican de una manera llamativa. Un tipo es el pesebre-hooligan-like. A éstos se les nota todo y además no disimulan. Debe de estar en relación con algún tipo de desarreglo en la recaptación de la serotonina en las sinapsis de las neuronas del cerebro reptiliano. Uno que poco a poco se ha convertido en un auténtico paradigma de esta cosa es Antonio Casado. Diga lo que diga cualquier compañero suyo, él editorializa contra el Partido Popular con un magnífico tono de maestro ciruela. Yo me alegro por él y por su familia, al fin y al cabo es de Zamora como era mi padre. Entre lo que él mete en casa a fin de mes y lo que lleve su señora, Carmen Rigalt, estoy seguro de que andan bien. Ella es esa aguda cronista de sociedad que hace crónica rosa pero como si le diera asco; insulta, deja en evidencia, ridiculiza con un poco de más estilo que los sicarios habituales de esta onda. Aunque debo reconocer que tengo algo personal contra ella por lo mucho que se metía con Gilygil, mi presidente, el presidente del Glorioso. Hay otros muchos: Calleja que encima es del Barça, Sopena el inquisidor, Ekaizer, Iglesias y un largo cortejo. Sólo tienen un problema y es que son muy aburridos. La izquierda doctrinaria se parece mucho a los curas del franquismo: se toman todo a la tremenda.
El otro tipo de periodista cercano al poder es más peligroso por ser más difícil de detectar. Va de imparcial pero si le sigues un poquito te acabas dando cuenta que carga a la izquierda; que siempre es más imparcial de un lado, a gauche, que de otro, a droit. Podríamos describirlo como un sipero-esquelosotros-comprensivoperoconmatices. Uno de estos es el director de ADN Albert Montagut, aquí y en Beijing. En la tertulia de Carlos Herrera en Onda Cero comentaban las meteduras de pata del ministro Moratinos en el Parlamento. Tres errores, tres: Llamar Marruecos a Ceuta y Melilla, decir que el PSOE metió a España en la OTAN y confundir Letonia con Lituania. Todo en el mismo día. Y es el ministro de Exteriores. Pues bien, según el amigo Albert estos errores hay que disculparlos pues se deben a la tensión que tiene la vida política actual con una oposición desatada y unos medios que ya, ya. El argumento me parece genial y lo voy a aplicar a algunas situaciones.
"¿Cómo está mi marido, doctor?. Querida señora, la intervención ha sido un desastre pero tenga en cuenta que el ambiente en quirófano era muy malo porque hemos estado discutiendo a cuenta de las guardias del puente y me he puesto muy nervioso".
Otra.
"No estoy seguro de que el coche frene porque esta mañana he reñido con la parienta y estoy un poco nervioso y crispado. Y claro, así no hay quien arregle nada".
Otra más.
"Albert, los ingresos por publicidad del ADN han bajado. Sí, pero es que estoy un poco alterado por las obras del AVE. Y ya sabe Sr. Lara que yo nervioso no rindo."
Y así hasta el infinito.
Y quiero que me disculpeis ya que aunque es jueves, por culpa de su director, no he podido comentar el demagógico, populista, sectariuco, mentirosillo y parcialete artículo que mi admirada Cristina Fallarás ha publicado hoy en el ADN. Otro día será que a mí no me gusta criticar sin haber leido.
Quiero acabar con unos versos de un autor latinoamericano cuyo nombre ahora no me viene.

"Nâo quero, Cloe, teu amor, que oprime
Porque me exige o amor. Quero ser livre.
A sperança é um dever do sentimento."

7 comentarios:

mon amour dijo...

... pues yo he leído "varias" veces el articulo de Cristina y no puedo estar mas en desacuerdo... todavía estoy sorprendido

J. F. Sebastian dijo...

¡Qué asco! Esta señora es una auténtica baluarte del gili-progresismo. Creí que lo habia visto todo con el '20 minutos'. Ella sí que destila odio a la derecha... Creo que en el fondo quería decir 'odio al derecho' y no 'contra la derecha que odia'. Me pregunto si no estará también en nómina de Ho-Chi-Ming Carod-Rovira.

Anónimo dijo...

Pues yo aplaudo a la señora Fallarás ¡Hala! (y estoy seguro que discrepo más que ustedes)

el anónimo de siempre

mon amour dijo...

y yo le aplaudo a usted ¡Hala!

Anónimo dijo...

No se que hacen perdiendo el tiempo en este blog hablando de tonterías. El ambientillo está en el de Fallarás. Ya se ha empezado a hablar de que si está buena patatín, de que sale en la tele muy bombi patatán. Es el problema de ser tía.

Isuramaru dijo...

A un servidor, que igual que usted se considera seguidor de la Fallarás (en menor medida, por supuesto) la columnilla le ha hecho atragantarse con los churros y caerse del taburete, todo al mismo tiempo, aunque lo peor fue cuando un tipo que parecía sacado de un certámen de culturismo decidió practicarme la maniobra Heimlich. Espero que la de la semana que viene sea mejor, porque de la depresión que me ha ocasionado llevo desde el jueves sin ir al baño.

Docwall dijo...

Estimado Sr. Isuramaru:
Me preocupa lo que me dice que le sucede desde el jueves. Pero le aseguro que el post que estaba colgando mientras Ud. me escribía su amable nota no tiene ninguna relación ni siquiera icónica con su problemilla. Es la casualidad que a veces es la madre de las coinicdencias.
Respecto a la maniobra, ¿ha probado a pedir que se la practique una señorita que talle 100 o más?. La naturaleza tiene sus propios mecanismos de protección y le aseguro que sería igual de eficaz, menos traumática y asaz placentera. Quizá pueda considerarse práctica de riesgo pero debe de tener su aquel. Sayonara y un abrazo de su amigo.
Docwall